lunes, 14 de mayo de 2012

...En tanto olvido






En Coslada, Madrid.
He vuelto a casa.
El alma está en su sitio. No he tenido
tiempo de hablar con ella aún. Le pido
un poco de paciencia. Torpe pasa

la tarde calurosa, y se acompasa
el corazón, el mundo, su latido,
el ruido de vivir, ese rugido,
ese tictac brutal que me traspasa.

Deshago lentamente el equipaje:
la bolsa vieja, la maleta ajada,
las horas bien dobladas que he vestido;

y el billete del último vïaje;
y el destrozo del hombre en la mirada…
En Coslada; en el mundo… En tanto olvido.


mayo 2012