sábado, 26 de junio de 2010

Do not forsake me...

.

A un viejo sueño infantil, cuando yo quería ser Will Kane y soñaba desde el corazón



No dejes los jardines regados de tu ausencia,
ni los parques desnudos, ni la ciudad cerrada:
la tarde no tendría oficio de vencejos
y el sol tropezaría en oscuras ventanas.

Yo abriría una tienda para vender las sombras
y el farol de un soldado vigilante del alma.

Sería largo el día; y cuando anocheciera,
las estrellas tendrían extrañas coordenadas:
Rigel, las de Proción; las de Vega, Capella…
Y Marte las de Saturno; y las de Titán, Titania.

Un cielo con Alzheimer, destartalado y loco.

¡Después del largo día, la noche enajenada!

Yo sería un cobarde o un héroe sin empresa,
un Aquiles canoso mendigando una hazaña;
una calle vacía, sin mediodía o gloria,
con Will Kane, solo y vano, persiguiendo su nada.

Y las manos vacías… Y el polvo del desierto
asfixiando un revólver cargado de seis lágrimas.

No dejes los jardines regados de tu ausencia.
Ni a mis héroes solos. Ni tu ciudad cerrada…


25 junio 2010



.

10 comentarios:

ana dijo...

... no dejes a mis héroes solos.

Todos volvemos a ser, intensamente, al lado de aquellos héroes. Los nuestros.

Un abrazo.

Olga B. dijo...

Ayer recuperé la versión anterior por medio de la memoria caché (que lo sepas;-) Pensé que te habías arrepentido y ya no lo colgarías. Me gustaba la luz dislocada de las estrellas, pero se nota que lo has pulido más. Es curioso el proceso de cada poema. Nunca es el mismo.

Supongo que todos nos sentimos así, solos ante el peligro si los sueños se marchan "...Y el polvo del desierto/asfixiando un revólver cargado de seis lágrimas".

Los buenos regresan, disparan con nosotros contra los malos. Como en las películas de antes.

Un beso.

Antonio Azuaga dijo...

Tienes razón, Ana, para “...ser, intensamente” necesitamos la vecindad de algo que merezca la pena, de algo extraordinario. Cuando el modelo es lo común, la interpretación de sus seguidores es la vulgaridad. Por eso digo que soy platónico.

Un abrazo y gracias por tu visita de nuevo.

Antonio Azuaga dijo...

Si en lugar de ser un don nadie, tuviera yo alguna importancia, ya te habría nombrado mi comentarista oficial: ¡hasta ofrecer podrías versiones inacabadas y en parto de mi “supuesta” obra!

La verdad es que no lo quité para “pulirlo”, lo hice porque me cabreé con “Goear”: había grabado una lectura y descubrí que ahora introducen una asquerosa publicidad de “Orange”. ¡Sólo faltaba eso! Quité la lectura y de rebote el poema, y me acosté de muy mala l... Más tranquilo, esta mañana pensé algo parecido a eso que dices sobre la peligrosa soledad que sentimos “si los sueños se marchan.” Y volví a subirlo.

Las modificaciones han sido anecdóticas, porque al releer algo que hemos escrito, es imposible no tener la impresión de que aquello no recoge exactamente lo que queríamos. Por eso el cambio de la “luz dislocada” (“dislocar”, iba en su primer sentido de sacar algo de su sitio) por las “extrañas coordenadas” de las estrellas. Dice lo mismo, pero no confunde con óseas connotaciones. En cualquier caso, el poema no ha variado; como “los buenos”, que eran claramente buenos (héroes al fin y al cabo) “en las películas de antes.”

Muchas gracias, mi oficial comentarista, y un beso.

Olga B. dijo...

Tengo la extraña costumbre de decidir quién es importante para mí. Tengo también muchos problemas con el concepto habitualmente aceptado de "importancia", así que ir a donde me gusta es sólo una forma de lealtad... hacia mí misma.
Gracias a ti por mantener la imaginaria y acoger siempre mis visitas con tu santa paciencia, y visitarme, y ayudarme con tu presencia y todo.
Espero que tú no cierres en verano, ¿dónde voy a escribir yo?
Un beso.

Antonio Azuaga dijo...

...Y haces muy bien con tu "costumbre", Olga, pero conste que no se le caen los anillos a este don nadie por saberse y proclamarse tal. Si será vanidoso que, cuando lo hace, piensa en “Don Ulises”, un “héroe” -¡faltaría más!- que salió airoso gracias a ser “ninguno”. Vamos, que soy un don nadie de enorme orgullo. Esto debe de ser consecuencia del “punto de locura”.

Que yo sepa, este “quiosco de horchatas” no tiene intención de cerrar, de momento al menos; así que puedes tomarte las que quieras y cuando quieras. De lo que no me cabe duda es de que tú seguirás escribiendo en cualquier parte... Y siempre maravillosamente.

Un beso.

Rafael Herrera Montero dijo...

Me gusta esa noche loca... conturbabimur illa! Un poco la música, otro poco la trama, me ha recordado a dos de mis "solitudinarios" favoritos (ya sabes cuáles...). Y al mismo tiempo tú inconfundible. Sigo leyéndote puntualmente, aunque unas exigentes oposiciones me tengan algo callado.
Un abrazo,
Rafa

Antonio Azuaga dijo...

Pues sí, Rafa, es una noche caótica y anárquica que se burla de todos los esfuerzos categoriales de la razón kantiana. O, mejor dicho, de todas las razones

Te agradezco mucho la visita; más aún considerando esa agobiante circunstancia “opositora” de que hablas. Y ya que por aquí circula un fondo cinematográfico, te deseo un final feliz como en las películas que nos permiten salir con una sonrisa, que son las de los héroes que acaban dignamente tildados por su heroísmo.

Un abrazo.

veridiana dijo...

Hoy leerte me impresiona.
Estoy sumida en una tormenta de emociones.¡ Una amiga mía se ha suicidado!

............

Gary Cooper, el héroe lacónico(como diría Guillermo Cabrera) ¡ Qué guapo !

Un beso de vida.

Antonio Azuaga dijo...

Lo siento mucho, Veridiana.

Un beso.