sábado, 16 de julio de 2011

El encerrado

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No tengo ganas del tiempo: hace tiempo que perdí esas ganas. En mi caso es comprensible; así que me refugio en lo que ya dejó de ocurrir. Supongo que es por lógica de vida. Pero yo hago lo posible para que no se note: estar en este o aquel día parece que nos hace suceso de uno u otro. Por eso sigo estando, por simple disimulo ontológico. Pero, si soy moralmente sincero, lo cierto es que hace tiempo me quedé en estas palabras…
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6 comentarios:

Anónimo dijo...

asi,,, en la noche , oyendo tus palabras susurradas,siento tu miedo, tu soledad y se me estremece el alma.
Un bes.Doña Anónima

Antonio Azuaga dijo...

Gracias por tu visita, doña Anónima. La verdad es que esto es casi una antigualla: la grabación (con Mahler de fondo y todo) tiene diez u once años, la foto unos tres (y además creo que ya la he utilizado en otra entrada) y el poema pertenece a “La asamblea de las sombras” que se publicó en 1998. Pero ayer estuve trasteando con Movie Maker y lo junté todo para ver qué tal “sonaba” en Youtube.

El poema tiene una lectura algo tétrica y otra más filosófica, como de alma platónica prisionera en el cuerpo, en la caverna... Nada importante al cabo.

Gracias por ese “estremecimiento”; y un beso, naturalmente.

veridiana dijo...

Tenía otros planes,pero con ese mensaje... es para salir en "operación rescate",mejor invitarte a un mojito con cava rosado.

Por encima de este mundo,queda algo personal,inevitable irrepetible,que te obligará a salir de esa tumba tenebrosa.

Un beso sabatino.

Antonio Azuaga dijo...

Vaya, mi temida Circe, siempre dispuesta a ofrecerme la copa de algún hechizo. Lo malo es que a mí con la bebida me pasa lo que con casi todo: soy poco amigo de las “mezclas” y probablemente bastante aburrido. Mi “dieta alcohólica” se ciñe al brandy, el bourbon y la cerveza (bueno, y el vino durante las comidas). Y siempre sin “fantasías”, ni siquiera hielo para los primeros. De todas formas se agradece la intención del “rescate”. Además, recuerda que tú me convertiste en ave Fénix; por consecuencia, no hay de qué preocuparse.

Gracias siempre por tu cariñosa compañía.

Un beso, ya casi dominical.

Anónimo dijo...

Será una antigualla,como tú dices, aunque la has actualizado por alguna razón y...desde luego "suena" y sobre todo,cuando todo es silencio.
En algún momento,nuestro espíritu se liberará de nuestro cuerpo, pero yo , personalmente, espero que tarde, aunque este cuerpo serrano me dé sus quebraderos de cabeza.
Ya sé, que no te refieres a esto, lo que pasa es que cuando abro tu blog, tus palabras se me escapan por entre las teclas y mientras las ordeno,tardo en entender el mensaje más profundo y me quedo con el más superficial.
<<<<perdón<<<<<<<<<<
En cualquier caso, buenas noches Un beso.D.Anónima

Antonio Azuaga dijo...

¿”Entender el mensaje más profundo”…? Me halaga vuesa merced, doña Anónima, con tal consideración. No hay aquí profundidades ni cosa que se le parezca; ¡qué más quisiera yo!: sólo soy un soldado de las palabras (sin grado, naturalmente) que hace servicio de imaginaria. Un poco extravagante, desde luego, pero nada más.

En cuanto al blog, alguna vez lo definí como un “blog amastinado”, es decir, una colección de ladridos. Algo así es lo que hacen los mastines por la noche: ladrar… porque tanto silencio les da miedo.

Gracias por pensar de mí más de lo que en realidad hago.

Un beso, Dña. Anónima.