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Dicen que es un cuadro familiar, que él mismo se pintó de rodillas, en calidad de Gaspar, y que el niño en realidad era una niña, Francisca, su propia hija. Probablemente. De lo que estoy seguro es de que esa carita es la más tierna, más veraz, más divinamente humana que yo he visto en un cuadro sobre las rodillas de María. Es más, estoy convencido de que Dios la dejó pasar por el mundo –qué picarona y tenue sonrisa, qué mirada tan humanamente encendida– para que Velázquez advirtiera Su Misterio, para que no se nos olvidara a nosotros y –por qué no– para que este vulgar imaginaria hoy pudiera desearos una feliz Navidad.
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Muchas felicidades, Antonio, y gracias por este majestuoso regalo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Igualmente para ti y los tuyos, querido amigo.
ResponderEliminarUn abrazo
Felicidades por la entrada, y Felicidades por la Navidad.
ResponderEliminarUn abrazo.
Espero que pases unas muy felices fiestas, deseándote lo mejor.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias, José Miguel, con recíproco e igual deseo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Te digo lo mismo, José Luis.
ResponderEliminarGracias por la visita, y un abrazo.
un abrazo, Antonio, y otro al caballero ¿estará comiendo langostinos o quizá gachas? Y un beso para quien sabes, no me olvido, todo siempre cerca. Preciosa entrada y cuadro de una ternura especial, y esos rosas, y es Virgen además.
ResponderEliminarFeliz Navidad para ti y los tuyos, de todas las edades, desde el primero hasta la última.
Aurora
Feliz Navidad, buen amigo. Un abrazo.
ResponderEliminarFeliz Navidad, Antonio. El Niño... insuperable. Los ojillos le ríen. Los hombres le damos cada sorpresa... Igual piensa... "A ver si se acuerdan de Mí esta Navidad". Mucha comida, mucho turrón, muchos regalos... y a Mí qué ¿eh?"
ResponderEliminarGracias por tu post. Saludos cordiales...
Qué detalle el de don Diego;-)
ResponderEliminarFeliz Navidad, querido Antonio.
Un beso.
Pues el caballero, Aurora, dice, para llevar la contraria, que hoy piensa ayunar. No me lo creo, pero es lo que dice.
ResponderEliminarGracias en nombre de todos a los que recuerdas. Un beso para ti y feliz Navidad.
Gracias, Octavio; ya sabes, igual te digo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Eso es lo que nos pasa, Sunsi, que se nos va lo mucho en lo poco y apenas dejamos nada para lo que es todo.
ResponderEliminarUn beso para todos vosotros y feliz Navidad
Todo un señor éste don Diego…
ResponderEliminarUn beso, Olga, e igual felicidad.
Feliz Navidad, Antonio. Preciosa entrada.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Conste, Juan Manuel, que de alguna manera me dio el pie tu última entrada; porque, en efecto, yo no saqué las botas al balcón cuando nos visitó el Halley y, sin embargo, las sigo poniendo todas las Noches de Reyes, por si la “Estrella” pasa. En conclusión:
ResponderEliminarFeliz Navidad, y otro abrazo.
Feliz Navidad y magnífico cuadro.
ResponderEliminarGracias, Capitán; igualmente para ti y los tuyos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Feliz Navidad Antonio. En silencio y con una sonrisa.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Ana.
ResponderEliminar¡Feliz Navidad!
Feliz Navidad, Antonio.
ResponderEliminarMe parece preciosa la imagen: Don Diego... Sevilla y Madrid.
,..Para Sevilla desde Madrid, feliz Navidad, Alejandro.
ResponderEliminarUn abrazo.
Preciosa felicitación.
ResponderEliminarLa adoración de los Magos del arte Barroco, es un cuadro magnífico, la calidad de los vestidos, el color...
Yo lo hago con la adoración de los Magos de Botticelli.
Un beso con arte.
Cierto que hay cuadros magníficos sobre el tema, pero en éste lo que me parece prodigioso es esa carita, que parece sonreír vista de lejos, y de cerca, en detalle muy próximo, está profundamente seria.
ResponderEliminarFelicidades, Veridiana; y un beso a tu felicidad.