Ir al contenido principal

La esperanza

.



.

Tú no fuiste real. No fuiste nada
que tuviera que ver con estos días.

Tú llegaste de un raro no-sé-dónde
que nunca me dijiste;
de un allí que engañaba coordenadas
y mapas y horizontes y destinos.

Tú no fuiste real; estabas hecha
de todo lo que no define el tiempo,
de todo lo que el mundo desperdicia
–unas horas amables, unos días perfectos,
un sueño derrotando escepticismos,
una hazaña venciendo oscuridades…–

No podías así… Fuiste quien eras
–quien tenías que ser– antes que el hombre
y la pobre humedad de sus acequias
disfrazara de lluvia los campos sin cultivo.

Tú no fuiste real:
real es lo que ocurre en un aquí preciso,
lo que pasa y nos pasa; y nos convence
de sus horas hostiles, sus días imperfectos.

Real es un reloj o un marcapasos…

Tú estás hecha de cosas importantes.


19 enero 2011
.

Comentarios

  1. Ese tú, se tiene que sentir muy orgullosa con tus palabras.
    Tienes razón,real es lo que vivo aquí,en una tierra desolada;Haití es un caos,no hay esperanza,solo la sonrisa de algún niño te delvuelve la alegría.
    ¡ Qué lujo nuestro bienestar!

    Bonita la luz que entra en el Panteón de Roma,( y que lejos lo siento) la casa de los dioses,como decían en la antigüedad.

    Un beso con cierta esperanza.

    ResponderEliminar
  2. ¡Hay tantas y terribles realidades en el mundo! Y nosotros aquí, en nuestro “bienestar”, del que encima nos quejamos o, lo que es peor, en el que enfermamos de patologías “indecentes” (¿recuerdas eso del “síndrome posvacacional” que atiborra las clínicas psiquiátricas en septiembre?).

    La realidad es endemoniadamente injusta. Si Platón hubiera leído este poema, habría corregido cada “real” que en él aparece por “irreal”. Porque para él no era pensable que todo esto que aquí pasa y nos pasa fuese lo que da consistencia a la verdad. Por eso se empeñó en su “mundo inteligible”, en sus “ideas” perfectas y, éstas sí, auténticamente “reales.”

    Pero a nosotros sólo nos queda la esperanza (ese “tú” del poema, dudosamente orgulloso de ninguna palabra humana), que aquí, en este globo de inauditas contradicciones, es precisamente lo no-real.

    Un beso y una admiración por vuestro esfuerzo.

    ResponderEliminar
  3. Leí el primero. Me lo guardé (lo siento, no te dejo ni arrepentirte un poco;-) Me sorprendió el cambió del tú masculino al femenino, pero quizá esta esperanza sea más poética así, con su forma de mujer.

    "...de todo lo que el mundo desperdicia".

    Un poco de todo eso guardas para nosotros por aquí. Cuidas unos campos desamparados.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. ¡Qué rapidez! Tú serías una tiradora al plato excepcional, o un sheriff de aquellos que disparaban rapidísimo en las “pelis” del Oeste.

    El “tú” de esa versión cazada al vuelo era masculino por exigencias –ya lo sabes– de la concordancia con el “corazón irreal”; que era lo mismo que esta “esperanza”: un latido o un proyecto al que no damos muchas oportunidades. Lo cambié porque me pareció que no me explicaba claramente y por si alguien lo interpretaba como un alarde narcisista. Por lo demás, creo que, salvo el título –mucho más nítido–, la consiguiente concordancia, el último verso y una o dos precisiones, el resto no ha cambiado. Pero ahora se entiende mejor. Supongo.

    Muchas gracias por esas cariñosas palabras finales y, naturalmente, un beso, doña Olga-Pat-Garrett.

    ResponderEliminar
  5. Me encantaría ser un sheriff un poco fuera de la ley, sí. Me lo pido para otra vida... después de camionera, bandolera, cura párroco, gata egipcia y reina del patinaje artístico sobre un inmenso lago helado. Todas esas esperanzas se realizan a ratos en mi pobre corazón irreal (e ideal).

    Para que veas con quien te las gastas:-)

    Shots & kisses.

    ResponderEliminar
  6. Ya veo, ya: al “…te las gastas” sólo le ha faltado el clásico y amedrentador vocativo “forastero”. Me andaré con ojo.

    …Por si acaso

    ResponderEliminar
  7. Me gusta como "gata egipcia" Olga Bernad.

    Hoy estoy contenta,ayer transformamos la tristeza en fiesta.
    Mi hermano toca el piano,y yo hago mis pinitos con el chelo,aunque sea como acompañante con un pizzicato,y con algún instrumento más y el ritmo de ellos,fué muy emocionante ver a personas que después de tanta lucha,que se merecen todo,verles bailar...¡¡Me dió mucha alegría!!.

    Gracias x tu apoyo.

    ResponderEliminar
  8. …Conociendo tus hechiceras habilidades, es todo un atrevimiento por parte de Olga manifestar esos gatunos deseos.

    Y gracias a ti, Veridiana, porque, mientras yo "sólo hablo" de la esperanza irreal, otros hacéis lo imposible porque así no sea.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

La metáfora amable

El mundo está tenso, enrarecido. Casi todo lo que uno oye o lee es desagradable; y si no lo es, parece contener un inquietante presagio. A los felices veinte del pasado siglo les sucedieron los amargos treinta y los trágicos cuarenta. Latía extraño el hombre, y cuando el hombre late de ese modo, algo podrido cocina la historia. Cientos, miles de veces ha ocurrido así. Para Sísifo –siempre Sísifo–, al final del esfuerzo sólo está la derrota. Su modesto placer de coronar la cumbre es efímero y repetidamente inútil. No hay paz ni paraíso al cabo de la escalada; sólo desolación, tristeza, crueldad, destino… ¿Existe el destino? ¿Debe ocurrir siempre lo que siempre ha ocurrido? ¿Es de verdad la historia la brillante sustitución de la fatalidad natural por la libertad humana o es simplemente la metáfora amable de la ‘ordenada’ crueldad de aquélla? Las especies combaten, y se destruyen y sustituyen. ¿Y las culturas? ¿Y los pueblos del hombre?... ¿Qué de especial creímos ver en los h...

La tristeza de la inocencia

Por Julia y a su hijo Julio Me han llegado noticias tristes por ese golpe tan temido de los teléfonos, repentinos y traidores como es su costumbre. Un familiar lejano, una mujer, mayor desde luego, aunque eso... ¿qué importa? …Y  he pensado en uno de sus hijos; un niño detenido por la vida, varado en una luz de infantil inteligencia que oscureció la caprichosa divagación de un cromosoma y nació bendecido de inocencia interminable. He pensado en ese niño, que ha cumplido ya los años de los hombres, aunque no sus soberbias ni vanidades... Y he pensado en la tristeza y el abandono, un abandono en su caso más cruel por la distancia inmensa de los otros. He pensado en el desconcierto de su ternura mirándose al espejo; y en el estupor de su niña memoria ante el beso sin labios de su madre. Un río de pequeños recuerdos; tal vez, algunas lágrimas; un no saber, un  sí sufrir la soledad repentina, inexplicable...Y el dolor de su alma en carne viva golpeándose desco...

Napoleón y el ruido

. Lo he oído de dos formas sutilmente diferentes: la música es el más bello de los ruidos, pero ruido al fin ; y, la música es el menos molesto de los ruidos … Se parecen, desde luego, pero la primera afirmación suena más física y la segunda más militar , más napoleónicamente militar . Es probable, no obstante, que el tímpano de Napoleón, acostumbrado al eco grave y sordo de la pólvora negra, estableciera tan duro contraste entre el ruido y la música con intención que se nos escapa: tal vez pretendía dignificar a aquél, antes que menospreciar a ésta. Si así fuera, yo aplaudiría la frase porque la pólvora negra estalla con la cadencia subterránea y profunda de una tragedia griega. La otra, sin embargo, la que llaman sin humo –la de nuestros días– revienta los oídos como una telenovela hortera de media tarde. Naturalmente, esto es una apreciación muy personal. Lo que es evidente es que hay vibraciones de las moléculas del aire que incomodan – ruidos – y otras que no – música –. Las prime...