Están dormidas. La mayoría. Algunas remolonean durante la larga noche. No sé por qué me toca tan a menudo este servicio. No es que sea duro: en realidad, no hago nada. No paso frío ni calor, no tengo que soportar la lluvia ni la nieve ni que me duelan los ojos con el frío del amanecer o con el sol que cumple puntual la obligación del día. Sólo tengo que estar. En vela, desde luego, pero nada más. Cumplir la imaginaria consiste en eso, en vigilar el sueño de todas las almas. Sólo en eso; para que, cuando amanezca, se calcen la vigilia de su ilusa voluptuosidad.
El mundo está tenso, enrarecido. Casi todo lo que uno oye o lee es desagradable; y si no lo es, parece contener un inquietante presagio. A los felices veinte del pasado siglo les sucedieron los amargos treinta y los trágicos cuarenta. Latía extraño el hombre, y cuando el hombre late de ese modo, algo podrido cocina la historia. Cientos, miles de veces ha ocurrido así. Para Sísifo –siempre Sísifo–, al final del esfuerzo sólo está la derrota. Su modesto placer de coronar la cumbre es efímero y repetidamente inútil. No hay paz ni paraíso al cabo de la escalada; sólo desolación, tristeza, crueldad, destino… ¿Existe el destino? ¿Debe ocurrir siempre lo que siempre ha ocurrido? ¿Es de verdad la historia la brillante sustitución de la fatalidad natural por la libertad humana o es simplemente la metáfora amable de la ‘ordenada’ crueldad de aquélla? Las especies combaten, y se destruyen y sustituyen. ¿Y las culturas? ¿Y los pueblos del hombre?... ¿Qué de especial creímos ver en los h...
Las imaginarias siempre dieron mucho de sí. Tres o cuatro poemas se los debo a mis imaginarias de Pamplona y buena parte de los demás a otras imaginarias libremente elegidas.
ResponderEliminarPues, ya sabes, amigo Julio, de eso se trata. Primera y cuarta son más cómodas. Segunda y tercera son terribles. Pero es peor la permanente, que coincide con las "libremente elegidas".
ResponderEliminarUn abrazo.
Me encanta la última imagen: "para que, cuando amanezca, se calcen la vigilia de su ilusa voluptuosidad."
ResponderEliminarMuchas gracias, Fran, vigilante amigo.
ResponderEliminarUn abrazo.