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En la agencia del tiempo que me queda

En la agencia del tiempo que me queda
se regalan paisajes. No es preciso
haber sido cliente de sus días
ni inversor habitual en su memoria.
Podrán beneficiarse de la oferta
cuantos vengan de lejos de sí mismos
o acrediten al menos nueve meses
al año de derrotas esporádicas.
Son paisajes de días que no fueron,
radiantes alboradas... Cosas de ésas
que se cuelgan después de la mirada
y parece real lo no posible.
Se pueden recoger cuando anochece,
a cualquier hora... de cualquier tristeza.
(24 de marzo de 2009)
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¡ Qué no ! ¡ Qué no estamos en tiempo de liquidación !
ResponderEliminar¡ Que llegó la primavera, y es tiempo de renovación!
Un beso animado.
Anochecía y ahora vamos a tientas. Es un buen momento para adquirir lo que pudo ser y no fue para que sea nuevo, como recién creado.
ResponderEliminarEn la memoria de los sueños he recogido a capazos mares que no vi, arena que no pisé, lunas soñolientas que no advertí y se reflejaban en mis manos pero las tenía apretadas.
En la memoria de los sueños puedo reinventar lo que vende un trovador que lo inventó primero.
Al anochecer...
Los dos versos finales me han sobrecogido. Todo el poema en sí es estupendo, pero el final es absolutamente soberbio. Que la tristeza y la melancolía puedan deparar tanta belleza, ay amigo, qué paradojas encierra la poesía.
ResponderEliminarUn abrazo.
Liquidación de inviernos, Veridiana.
ResponderEliminarGracias, y un beso.
Los trovadores, Sunsi, no inventan nada; cuentan o cantan cosas de siempre y de todos de distintas formas.
ResponderEliminarMuy agradecido por tu comentario.
Un saludo.
No creo que yo llegue, Juan Antonio, a "deparar tanta belleza", pero te agradezco muchísimo que me lo digas.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
P.S.: Sigo sin vencejos.
"Podrán beneficiarse de la oferta
ResponderEliminarcuantos vengan de lejos de sí mismos"
Qué bien suenan esos dos versos. Supongo que por la distribución de los acentos.
Es un poema muy bonito, a pesar del título, con la palabra "liquidación". "Liquidación". Palabra de crisis.
Por cierto, querido Antonio, nueve meses de derrotas no son tanto. Y además, esporádicas. Pueden ser también nueve meses de esporádicas victorias. ¿Eso subiría los precios de los paisajes en liquidación?
Un beso y felicidades por el poema.
¿Que regalas paisajes, Antonio? Venga, venga, que los acepto todos, e incluso los podemos intercambiar, tengo varios. Y meses de derrotas esporádicas más de 9, vive Dios.
ResponderEliminarTe muestro "mi" catálogo a ver si te interesa, enséñame los tuyos:
1. Dehesa extremeña en marzo, cantueso que ha roto, encinas limpitas por lluvias recientes. Te lo regalo, todo para ti.
2. Alrededores de la Maliciosa, agua que baja fría de la sierra, pocos -ninguno, vamos a soñar- visitantes, encinas esparcidas también, verde, verde, verde. Encargo alguna nube que sé que lo de los cielos muy despejados a lo mejor no te gusta.
3. Ahora un paisaje urbano pero no mucho. Jardin del Capricho, el de la Duquesa de Osuna, sin flores, ilustrado y con símbolos masónicos.
Estos 3 entre otros. En mi caso sin tristezas.
Un abrazo, paso a recoger los tuyos cualquier tarde.
Aurora
Coincido con J. Antonio en la belleza de este "saldo poético". Y en que el final lo redondea. Un abrazo admirado, como siempre que vengo.
ResponderEliminarEs cierto. Los trovadores no crean. Lapsus.
ResponderEliminarCambio trovador por poeta.
Gracias por la advertencia.
Un saludo desde Tarraco.
Precioso poema... que no te lo he dicho.
Claro que nueve meses “no son tanto”, Olga, pero, como dice el título, se trata de una “liquidación”, por eso las condiciones son muy pocos exigentes. Ni siquiera es una ganga, sino un regalo, y los requisitos para su entrega están al alcance de casi todo el mundo. Pero las “victorias” solas no valen, de no ser que vayan acompañadas de otras tantas derrotas. Esta agencia es así de caprichosa.
ResponderEliminarMuchas gracias por tus palabras siempre.
Un beso.
Tu generosa oferta, Aurora, me ha hecho añadir una imagen como muestra de mi oferta. Son preciosos, sin duda, los de tu catálogo, pero los míos pertenecen a “días que no fueron” y quieren hacer real lo que no es posible; como ver amanecer Andrómeda desde un cercano e inviable planeta, por ejemplo. Digamos que paso por allí con bastante frecuencia para descansar la mirada.
ResponderEliminarUn beso.
P.S.: Si haces clic sobre la imagen la verás en “todo su esplendor”. No sé si se nota mucho el trabajo con el Corel Photopaint. En realidad, la parte inferior es el Monte Louro visto al atardecer desde Porto do Son. La de arriba es un sueño.
Muchas gracias, Antonio; siempre es un placer encontrarme con tus palabras.
ResponderEliminarUn abrazo.
No afinaba yo tanto, Sunsi: leí "trovador" como sinónimo de "poeta". Así que no hubo lapsus. Y lo que quise decir es que siempre cantan ese algo atemporal que lleva el hombre dentro: mares, arenas, lunas (como tú dices) que no son exactamente las lunas, arenas y mares que vemos, pisamos o surcamos.
ResponderEliminarGracias de nuevo, y un saludo.
Muchas gracias, Antonio, por tus paisajes y fotos. Conozco Porto de Son y el monte Louro, la perspectiva nocturna es preciosa. Andrómeda donde dices que vas me pilla más a trasmano, me dan miedo las alturas y vértigo el universo. Me quedo en Galicia por ahora ;-)
ResponderEliminarUn abrazo, y de nuevo gracias.
Aurora
Para tu tranqulidad, Aurora, te diré que Andrómeda está a la vuelta de la esquina; un paseíto de dos millones años luz de nada. Ni se entera uno, vamos.
ResponderEliminarBesos.
La imagen, bellísima. El poema, como siempre, también. Si todavía está de liquidación la oferta puedo beneficiarme sin duda. Llena de sueños y derrotas están llenas mis alforjas, de imágenes bellísimas de esta tierra y de otras no menos bellas de mis sueños.
ResponderEliminarAnte una imagen así, protegida y envuelta en la oscuridad de la noche siento que me eleva a ese mundo de luz.
Gracias por la oferta.
Un beso
Gracias a ti, Susi.
EliminarMalos tiempos estos, con demasiada buena gente “lejos de sí misma”, con demasiado dolor, con tanta tristeza... Malos tiempos con paisajes reales convertidos en horror para la memoria... Malos tiempos, Susi, para la poesía y la esperanza.
Un beso
Ahora, Antonio, es cuando más poesía, más música y más esperanza debe haber. Es cuando más se necesita.
ResponderEliminarUn beso
Naturalmente estoy de acuerdo, Susi; pero yo no niego que se necesiten, sino que son malos tiempos para ellas.
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