domingo, 30 de diciembre de 2012

El deseo intemporal




No es la primera vez que me plagio. Ésta procede del 2007; para ser exacto, de un veintiuno de diciembre de aquel oscuro “Al atardecer”. Podría haber puesto el ‘link’ simplemente, pero me pareció un gesto inelegante, amén de una abusiva proclamación de mi pereza. En cualquier caso, sigo pensando que define mi mejor deseo para todos los hombres. No es de hoy ni de mañana (ni de ayer pese a su anécdota)… Es de siempre:


Os deseo voluntad.

Os deseo la voluntad de amar (ya lo dije en otra parte: nihil amatum quin praevolitum).

Os deseo la voluntad de crecer en corazón, de levantarlo, como a su roca Sísifo, no por condena, sino por decisión; aunque luego caiga otra vez al valle; aunque deba después reiniciarse la gravosa tarea.

Os deseo la voluntad de creer, de discutir el empeño zafio de los hechos cuando los hechos se afanan en ser crueldad, o injusticia, o simplemente tristeza.

Os deseo la voluntad de no desfallecer, de no ceder si las cosas os ponen la zancadilla o se empecinan en la derrota.

Os deseo querer; ni más, ni menos. El resto es circunstancia, aditivo ocasional, anécdota que pasa y que se pierde, tarde o temprano, porque es manjar de olvido.

Os deseo voluntad, que es lo único que nos concierne realmente. Ni razón, ni inteligencia, ni poder, ni riqueza, ni fama, ni gloria… Sólo voluntad. Somos, de momento al menos, la única especie capaz de su ejercicio. Con ella todo es vergel posible; sin ella, todo páramo inhabitable.

Para estos días, para todos los días, para siempre… ¡feliz voluntad!


21 dic 2007

12 comentarios:

Susi Eguia dijo...

Esta noche brindaré para que ese deseo tuyo de buena voluntad se extienda como la marea en una playa de esperanza.
Muchos besos, feliz año 2013

Antonio Azuaga dijo...

Sea pues: también brindaré contigo.

Feliz año, y un beso para la cariñosa 'voluntad' de tu compañía.

Olga Bernad dijo...

Esa (buena) voluntad es la que hace que todo siga, aunque sea haciendo equilibrios, a pesar de todo. Que no nos falte, que no la matemos del todo.
Feliz voluntad, maestro, un beso y que el mundo ruede...

Antonio Azuaga dijo...

De eso se trata, Olga, de no desfallecer, de sobreponerse a las zancadillas de los hechos cicateros.
Gracias, y también feliz voluntad para ti.
Un beso.

Anónimo dijo...

Lo mismo digo, ¡feliz voluntad!, porque si esta nos falta, ¿en qué nos apoyaremos para continuar?
Un beso, profe.

Antonio Azuaga dijo...

Pues muchas gracias por tu visita, “desconocida” –y al parecer alumna–, y que 2013 sea en efecto el año que diseñe nuestra multitudinaria voluntad.

Un beso.

Daniela V. dijo...

Si podria cambiar la frase diria "Es la voluntad la que mueve las montañas".Y es que sin voluntad no se hace nada en la vida.Optimo post. Daniela V.

Antonio Azuaga dijo...

Hay una correlación casi perfecta entre ‘creer’, ‘querer’ y ‘poder algo’ que la mayoría de las veces se rompe por culpa de nuestra pusilanimidad. Así que tanto monta, Daniela, ‘fe’ o ‘voluntad’ son el combustible de nuestros actos como bien dices.
Gracias por tu apunte. y un afectuoso saludo.

Mar dijo...

¡Que bonita palabra:Voluntad!

Cuantos debates filosóficos en mi memoria.
Todos tenemos voluntad,en unas áreas más que en otras,en las que no la tenemos,podemos aprender a hacerlo.¿Cierto?,pues a por ello.
!Feliz voluntad 2013 a todos¡
Un beso con todo mi cariño y admiración mi querido e 'inactual' profesor.

Antonio Azuaga dijo...

“…en mi memoria”.

¿Sabes, Mar?... Una de las “áreas” en que mi voluntad patina de modo escandaloso es la de entender cómo desandar el tiempo. Andarlo es fácil, naturalmente; pero la marcha atrás… En fin, habrá que ponerse a ello –como dices de las áreas en que más naufragamos– para que la memoria no se conforme sólo con ser memoria. Sería una forma espléndida de reencontrarnos con las palabras de entonces.

Un beso y feliz… ¡ya sabes.!

Rocío dijo...

Perdón, profe, pensé que salía mi nombre. Soy Rocío, antigua alumna tuya del Virgen del Alba. Aunque hace tiempo que no participo en el foro lo sigo normalmente, creo que tus reflexiones y los comentarios del resto son una estupenda aportación a todo "esto" que nos rodea.
Gracias.

Antonio Azuaga dijo...

¡Vaya, Rocío, así que eras tú la conocida -y querida- "desconocida"...!
Pues, un placer 'reconocerte'.
Y gracias por tu 'silencioso' seguimiento.
Otra beso, éste con conocimiento de causa.