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Verano del 94 (Colmenar Viejo)

 



A Paco Castanedo y a los daños del olvido


Recuerdo aquella casa
perdida entre otras casas iguales y vacías:
los hogares sin gente,
los graníticos muros desolados,
los jardines de árboles inmensos,
los pájaros bullendo entre sus ramas...

Recuerdo aquel verano
─el último quizá─
que negó, sin embargo, tantas cosas
que acabó declarando en ruinas la esperanza
y en derribo inminente su deseo.

¿Qué se estaba muriendo entre nosotros
tan anónimamente allí, tan en silencio?

Recuerdo aquellas tardes
con la sierra enlutada en sus crepúsculos
y el escándalo amable de los pájaros.

Recuerdo que salíamos al mundo
a envidiar los jardines desamados
que nadie amó jamás como nosotros
─olía hasta la luz a madreselvas,
y los perros extraños nos ladraban─

Entretanto, distante, abandonado,
ibas tú muriéndote por tardes
un poco cada vez, tan sólo un poco...
Un poco más después... Y, de improviso,
la noche desterró a tu madrugada
y el alba se empañó de anocheceres.

Recuerdo que era hermoso y que fue triste
aquel verano allí, aquel verano
que la muerte cubrió con su metáfora.




Comentarios

  1. me maravilla como escribes perdido en tus recuerdos con nostalgia es bello lo que dices
    te dejo un abrazo que ilumine tu estrella

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  2. A mí lo que me maravilla es tu amabilidad. Es todo un placer recibir tus palabras.
    Te dejo yo, si me lo permites, un beso agradecido.

    ResponderEliminar
  3. Sentimos iguales en un mundo tan lleno de odios como el de hoy Lo siento en mi blog son mas las mujeres que los hombres que envidian lo que ellas no sienten y tratan de pulberizar lo que les momensta jodiendo con palabras que son muertes
    Un abrazo con flores Te deseo un dia maravilloso
    Y gracias por aguantar a esta pesada que soy yo

    ResponderEliminar
  4. No, Mucha, nada tienes que agradecer. La pesadez que realmente se nos hace insoportable es la de la frecuente mezquindad humana.

    Feliz día (aquí ya es adelantado atardecer)

    ResponderEliminar

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