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El otro pensador

. En Figueira da Foz un 25 de agosto cercano . No sé qué hace allí, ni quién lo puso allí para hacer lo que yo no sé. A su derecha queda el mar, el océano inmenso. A su derecha y cerca. No se ve, se intuye; se oye y huele. Pero él no mira tanta cercanía ni atiende a tanta posibilidad. Él parece pensar. Visto de frente, incluso parece enfadado. No me extraña, supongo que es por la verja, por esa cárcel de acero que le niega la inmensidad que permitimos –todavía– al océano. Porque el pensamiento es como el océano, cuyo límite es la tierra; pero si el océano quiere, ni la tierra lo limita: si se embravece, la costa tiembla; si ruge, el hombre calla…, y aguarda la mansedumbre de las olas para cobrar el fruto de su respeto. Con este pobre pensador no sucede lo mismo. Está encerrado, rodeado de un acero implacable que le impide el mar y le niega la inmensidad. Cuando lo vi, no pude resistir la tentación de fotografiarlo. Ni de pensar que ese montón de materia triste tras una verja era un esp...

Cuando llegue septiembre

. . Septiembre es un mes de recortables. Quiero decir que hacemos su escenario recortando las figuras que nos quedaron en el alma perdida, en esa fantasía que, entre disgustos y entusiasmos, se nos fue haciendo tierra-firme en los ayeres que somos. Porque, ontológica y rigurosamente hablando, eso es –nos guste o nos disguste– lo único que ciertamente somos : un racimo de ayeres y un juego de recortables. Cuando yo era niño –cosa que, pese a parecer sorprendente, hubo una vez que fue verdad– la realidad virtual se hacía con tijeras y Colinón . Ahora se hace de otra forma, que a mí, naturalmente, no me parece la debida. Pero la cuestión no es ésta. Yo hablo de septiembre. Con voluntad existencial, a qué negarlo... Porque el año real muda en septiembre. No en enero, como confusamente pensamos, sino en septiembre, que es cuando nos embarcamos en la nave de siempre hacia un puerto desconocido y, para evitar naufragios, nos recortamos el alma y pegamos sus humildes glorias en las carta...

Entre chulos y estraperlistas

. . La Razón es la patria natural del ser humano y el Estado que administra los bienes que corresponden a aquélla se llama racionalidad. La racionalidad exige una tasa para el comercio de tales bienes. Y esa tasa es la verdad. Cuando la racionalidad hace trampas, cuando compra y vende silogismos sin pagar a la verdad sus tributos; cuando embauca, seduce, corrompe o distorsiona los fundamentos a que se debe, aparece el estraperlo (ahora se llama mercado negro , lo que chirría, por cierto, con la siempre vigilante corrección política ). Y las ciudades del hombre se llenan de estraperlistas. Aunque pueda parecer lo contrario, no estoy hablando de economía, sino de filosofía de la verdad. O, lo que es lo mismo, del amor a la patria que por naturaleza nos corresponde y anda prostituida por las tertulias de sus mercaderes. Cada vez que abro un periódico, consulto una web o escucho un trocito de conversación en cualquier calle, me llega el tufo indecente del estraperlismo. Porque a los ciuda...

Bye, bye... Earth!

. We have made remarkable progress in the last hundred years. But if we want to continue beyond the next hundred years, our future is in space. Stephen Hawking Ya lo hizo el caballero . Por razones distintas (o no tanto), pero lo hizo. Claro que a él le ocurre lo que a mí, que hace equipajes para el alma y se larga con ella a cualquier otro tiempo. Por algo es inactual . No es lo común en estos días de tanto andén y tanto aeropuerto; con tanta mochila y tanta maleta; sobre tanta playa y ante tanto horizonte… Eso es irse a otro paisaje, eso es ser eventualmente inespacial. Tampoco es de lo que habla Hawking , ese gurú de las ciencias limpias (llamo limpias a las ciencias que se atreven con el tiempo, tanto que lo que nos dicen suena a ciencia-ficción; las otras, las de corto vuelo, no lo son porque se ensucian con la recalcitrante marranada de los hechos). Él propone un modelo de voluntad nuevo para planificar otro tipo de viaje. Como si dijera: muchachos, ya está bien de tonterí...

El equipaje

. Y cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar. Antonio Machado No serán muchas cosas; tú bien sabes que detesto llenar el maletero de empeños prescindibles, que prefiero las alforjas de viento de las aves. Y sobre todo, no olvidar las llaves, para volver –si puedo– adonde quiero –mi billete de vuelta es un llavero, un renglón de metal de amadas claves–. No serán muchas cosas… Tres o cuatro pinceladas del alma entre la gente. Un aplauso que no tuvo teatro; tal vez un verso, que quedó pendiente... Y en mis ojos, de lejanía llenos, los tuyos... donde echar a Dios de menos. 7 agosto 2010 .

La isla y la rebeldía

. . Dejémonos del tiempo... Dejémonos de todo: la vieja mecedora del hastío, la luz de la mesilla como un faro sobre la mar rizada de las sábanas, los cuerpos enredados entre besos, tristezas y naufragios… Dejémonos del tiempo que está casi cumplido, que no quiso esparcir ni glorias ni grandeza, que fue humilde y vulgar, que anduvo entre relojes cotidianos señalando las horas obligadas, previstas... Y volvamos los ojos a la ciudad que nunca visitamos, a esa ciudad que sólo fue proyecto y horizonte de un día de entusiasmo, puerto de promisión en las costas de un sueño que inventaba su crónica y su hazaña… Dejémonos del tiempo, que al cabo desembarca en la isla final que no quisimos. Septiembre 2002 .

Esparciendo silencios

. Antzar Eguna . . . Pelea de gallos . . Correbous . . Tauromaquia . . Aborto . . . Sembrar imágenes no es más que esparcir silencios. Pero los silencios se esparcen porque se está convencido de que el cambio climático de la razón no es irreversible; de que, tarde o temprano, tendrá que llover a cántaros … Y los silencios volverán a germinar en sensatez; y la sensatez, a florecer en coherencia. Y la coherencia a dar frutos de racionalidad. Porque la esperanza es grandiosamente resistente ante el monóxido de carbono que exhalan los oligarcas y los sinvergüenzas. A cántaros. Pablo Guerrero   .

El cromosoma “y” o la verdad extrañada

. . Esto no es un poema, es una carta de dolor y de rabia que me escribo a mí mismo. Reclamo la ternura para aquéllos que son como yo soy, que se enamoran de una mujer un día luminoso, inesperado, y después, si las cosas no son como debieran, sólo saben soñar la propia muerte. O romper elegías y destrozar sonetos… O de bourbon ponerse hasta las cejas. No tengo más remedio que decirlo porque soy el que soy y no me importa: un yo con una i griega inevitable, un alma irregular para los tiempos que corren y desbordan la palabra –un heterogamético sin duda–, capaz de la ternura y la inocencia, celoso hasta el nivel que la verdad permite como tantos que aman y no matan, pero mueren si ocurre la mentira, si pasa la traición, si un día el cielo amanece sin luz, o tampoco amanece. Yo soy –como otros muchos– una fórmula viva y orgullosa de llevar una equis amputada en el carné de identidad del alma. 24 julio 2010 .

La espada de Héctor

. . La voz con que me hablabas; los gestos, las miradas, las sonrisas… La lluvia de una tarde sin memoria y la cinta que no ciñó tu pelo empapada en mis manos sin las tuyas . La mañana de un sol en ningún día, o en el día de siempre sin tus horas, encendiendo la tierra no presente de unos ojos espurios, irreales. El vuelo de las aves sin augurio. Las calles sin rincón ni profecía. El encuentro inviable, la evidencia de un viejo soliloquio de silencios… Y en mis manos la cinta de tu pelo; y la espada de Héctor en las manos de Áyax –¿qué otro loco luchó contra un rebaño reclutado en su heroica locura?– La voz con que me hablabas o el regalo de Héctor… Y al final, como Áyax, el filo de un delirio desangrándome el alma. 18 julio 2010 .

Los héroes y los demás

. A la Selección de Fútbol de España y a su ‘hombre tranquilo’. Todo el mundo entiende por qué El entusiasmo es nuestra necesidad más importante. Lo descubrieron los griegos y lo sembraron en el tiempo. Y ha llegado a nosotros por las torrenteras de la Historia. Vuelvo a los héroes. A la referencia de los pueblos. Históricamente, quiero decir. Humanamente siempre. Los héroes son hombres con dos o tres cucharaditas de un dios que a la grandeza le suman la posibilidad. De los hombres es aquélla; de los héroes, ésta. Pero no siempre ocurre la grandeza. Aunque lo sea; aunque con ella se pueda definir a cualesquiera hombres y mujeres de cuantos son, serán o han sido. Se necesita el tacto divino con que -los griegos decían- son tocados los héroes. Y cuando esto ocurre, cuando pasa lo que habitualmente no pasa, estalla en los demás el generoso entusiasmo de la admiración, del arquetipo, del modelo... Y todos se saben grandes porque alguna grandeza ha sido posible. Siempre habrá recalcitrantes...

La voluntad inútil de los grillos

. Los grillos son manuales de nostalgia, voz alta del verano en la memoria. Los grillos no consienten ausencias a la noche y por eso nos duelen sus guitarras al aire. Los grillos cantan coplas a un celo inacabado, a una pasión sin norte ni trasunto. Los grillos son palabras que están de imaginaria y velan el insomnio del silencio. Los grillos que buscábamos de niños con jaulas y linternas para encerrar su lira en nuestras manos. Esos grillos de ayer, que no son éstos, son lo igual, son lo mismo, son aquello que deben: la voz no derrotada de un cansancio incansable; la misma eternidad, la misma empresa inútil, la hazaña atemporal de militar en siempre… La soledad de siempre… La guerra contra nunca. 5 julio 2010 .

Formas de aire

. Son memoria del aire –porque el aire es un raro fluido con memoria–; formas incontinentes o caricias sobre la piel de un cuerpo sin regreso. Como una tinta dactilar sublime, escriben impensables transparencias; y se acuerdan de gestos, de ademanes, de sonrisas y otros muchos olvidos. A veces hablan –o creemos que hablan cuando su voz acude a los prodigios–; y nos cerca una inmensa enciclopedia de cuerpos no presentes, de vacíos que no vemos y están y se atavían de un ropaje inviable. Se pasean todos los días por las mismas calles. Sonríen con nosotros o discuten, a veces, y se van. Y vuelven luego con un ramo de viento en la mirada. Todos los días a la misma hora y en el mismo rincón de cualquier parte: un jardín con acacias, un camino que suspendió horizontes en septiembre; la noche de un bolero, la infinita desolación de una alegría ausente… Todo guardado aquí, junto a nosotros, en estas formas donde habita nadie. 29 junio 2010 .

Do not forsake me...

. A un viejo sueño infantil, cuando yo quería ser Will Kane y soñaba desde el corazón No dejes los jardines regados de tu ausencia, ni los parques desnudos, ni la ciudad cerrada: la tarde no tendría oficio de vencejos y el sol tropezaría en oscuras ventanas. Yo abriría una tienda para vender las sombras y el farol de un soldado vigilante del alma. Sería largo el día; y cuando anocheciera, las estrellas tendrían extrañas coordenadas: Rigel, las de Proción; las de Vega, Capella… Y Marte las de Saturno; y las de Titán, Titania. Un cielo con Alzheimer, destartalado y loco. ¡Después del largo día, la noche enajenada! Yo sería un cobarde o un héroe sin empresa, un Aquiles canoso mendigando una hazaña; una calle vacía, sin mediodía o gloria, con Will Kane, solo y vano, persiguiendo su nada. Y las manos vacías… Y el polvo del desierto asfixiando un revólver cargado de seis lágrimas. No dejes los jardines regados de tu ausencia. Ni a mis héroes solos. Ni tu ciudad cerrada… 25 junio 2010 .

Los postulados de Dante

. . Volgi, Beatrice, volgi li occhi santi, era la sua canzone, al tuo fedele che, per vederti, ha mossi passi tanti! Dante. Purgatorio XXXI Aquí no ocurre el mundo: sucedemos nosotros; solamente nosotros. Aquí, donde no hay tierra ni cielo ni horizonte; ni sol, ni mar, ni lluvia... Entre los postulados de la ciencia de un loco. Aquí, donde seguimos –sin ser y sin estar– sucediendo en un día que no halló calendario. Debajo de la noche; demasiado debajo. Aquí, tú y yo tan sólo citándonos en nunca al lado de un farol que no alumbrará nunca. En esta calle extraña que no tiene ciudad ni acera ni calzada ni mapas de refugio. Aquí, tal vez mañana, seguiremos hablando de un hoy sin arrogancia y un ayer distraído que ocurrió sin que nadie le brindara un recuerdo. Solamente tú y yo, sucesos sin registro. ...Y este tenaz empeño de inventar la memoria. 18 junio 2010 .

La frágil fortaleza

. Es el cielo el que se adorna con antojos que nos superan. Nosotros inventamos el me-da-la-gana ; y el cielo el pero-qué-tontos-sois . Nosotros invadimos la infinitud con teorías y maquinarias; y la infinitud nos desarmó siempre con sus raras voluntades y extraordinarios espectáculos. Detrás de una corbata, o del cuello abierto de una camisa a cuadros, no hay ni un dios ni su posibilidad, sólo su pretensión soberbia. Si no fuera tal, si se tratara de una pretensión humilde, no habría nada que objetar. Porque la humildad que pretende un sueño sólo quiere parecerse a la grandeza de su intento. La otra, la ensoberbecida, aspira a sustituirlo, sueña con suplantarlo. Antes del homo sapiens , circuló por nuestro poco mundo el homo faber . Este hacedor de cosas, que le consentían vencer a las bestias que lo aterrorizaban, nos dejó un sello genético imborrable. La historia de la filosofía fue el loco intento de derrotar su dominación. Tuvo, claro está, sus luxaciones teóricas: la engreída van...

El enajenado

. . En extraño lugar así yo puesto, de nadie sino vos podré valerme. Ausias March Tuyos son los catálogos felices que ordenaron mis sombras en sus días. Tuyos son mi saber y mi ignorancia; y concederme más, y no importarte que en tan pequeño cuenco hubiese nada. Tuyos son los telares con que Aracne tejió mis vanidades y mis noches. Tuyos, los ojos que jamás me vieron y cruzaron conversos de una imagen extraña. Tuyos, los labios que en mis labios se dejaron el rastro de una empresa. Tuyos, los días que me hicieron daño, a veces sin querer, a veces nunca... Tuyos, el precio del mundo y su importancia, las letras impagadas de unos versos, la deuda inexplicada de la vida… Tuyos, el sol y el verbo regalado. Tuya, la cartografía de mi alma. 11 junio 2010 .

Amor analfabeto

. Desde 'allá' me lo envía. Como tal, lo transcribo: Dicen que 'quien hace la ley hace la trampa'. No es exactamente así: a veces la trampa se hace antes que la ley. Concluya quien esto lea a qué enferma contradicción podría referirse este 'presunto' poema, que a no mucho más aspira. Ya no sabes, amor, leer los días. Discípulo del tiempo, has olvidado que todo era un proyecto de la tierra al que no le bastaba con ser tierra, que su barro era un alma sin gramática y tú la voluntad de su sentido. Ya no sabes -qué tristemente estúpido te has vuelto con los años- por qué mueren los nombres y naufragan en la noche las naves de un destino. ................................................. Ya no sabes amar, amor extraño, nada grande. Amor analfabeto... ¡Amor maldito! El Caballero Inactual 7 de junio de 2010 .

Napoleón y el ruido

. Lo he oído de dos formas sutilmente diferentes: la música es el más bello de los ruidos, pero ruido al fin ; y, la música es el menos molesto de los ruidos … Se parecen, desde luego, pero la primera afirmación suena más física y la segunda más militar , más napoleónicamente militar . Es probable, no obstante, que el tímpano de Napoleón, acostumbrado al eco grave y sordo de la pólvora negra, estableciera tan duro contraste entre el ruido y la música con intención que se nos escapa: tal vez pretendía dignificar a aquél, antes que menospreciar a ésta. Si así fuera, yo aplaudiría la frase porque la pólvora negra estalla con la cadencia subterránea y profunda de una tragedia griega. La otra, sin embargo, la que llaman sin humo –la de nuestros días– revienta los oídos como una telenovela hortera de media tarde. Naturalmente, esto es una apreciación muy personal. Lo que es evidente es que hay vibraciones de las moléculas del aire que incomodan – ruidos – y otras que no – música –. Las prime...

El renglón confuso

. En Coslada, Madrid, a dos manzanas de un viejo amanecer, que ni se atreve a ser amanecer, que ocurre y bebe la soledad de Dios en sus ventanas. En Coslada, trucando las mañanas, falsificando el día que aún me debe la esperanza de luego; y el sol, breve, tan vulgar y tan breve, tan sin ganas… Ya lo ves, aquí sigo, ajeno y raro, arañazo en la tierra de una sombra y confuso renglón de un verbo vivo; crédula ingenuidad de un día claro que lleva el nombre con que el sueño nombra la llaga de un después definitivo. 28 mayo 2010 .

El futuro de la mentira

. La mentira en el niño es una inversión de prometedora inteligencia en su desarrollo. Lo dice el doctor Kang Lee, un señor que, sin duda, no conocemos muchos, aunque dirija el Institute of Child Study (escrito así impresiona mucho más) de la Universidad de Toronto. Y no lo dice porque sí, lo dice como consecuencia de un laborioso estudio realizado sobre incautas criaturas veraces y prometedores trileros de la verdad. La Psicología es una ciencia enferma vendida a la eficacia. Que un sinvergüenza tenga más futuro que un hombre honrado no es ningún descubrimiento. En la clase de mundo que hemos hecho, naturalmente. Sin embargo, casi es maldad ampararlo en una supuesta ley científica. Porque, “a pie de calle”, las leyes de la ciencia son nuestros mandamientos . Aunque se confundan, aunque luego digan digo donde antes dijeran diego . Y si pensamos en la Psicología, la alternancia digo-diego se aproxima a las alteraciones estéticas de la "Pasarela Cibeles", que hoy dicta blanco d...