Me lo envía el Caballero Inactual, de quien hace años nada sabía. A veces las palabras andan por veredas que se cruzan en extraños significados, o discurren con ellos en paralelo destino, o los hacen divergir hacia paisajes contrapuestos. Cuando hablamos, hay que andarse con mucho cuidado con las cosas que se dicen porque en muchas ocasiones es fácil elegir un camino de trazado amable a nuestro pensamiento que nos hace acabar donde éste no pretendía. Últimamente oímos muchas estupideces, consecuencia de similares distracciones, y cuando las comete alguien que a priori no consideramos estúpido, nos sumen en inquietantes sospechas. ¿Nos estarán tomando el pelo? ¿Son conscientes de que lo que dicen no es así y, por tanto, no se trata de un error sino de una mentira? Y si es una mentira, ¿nos están considerando tontos? Pondré un ejemplo cogido al azar de la prensa del día. Habla el ministro de Sanidad refiriéndose a la manifestación del 8 de marzo pasado: " Esos días s...